Es necesario controlar la inmigración



Alcalá tiene un límite y ya se ha sobrepasado, el aforo está completo.

Se hace necesario un control de la inmigración desde el padrón municipal, Alcalá no puede permitirse acoger más inmigrantes. Debe existir un control en los contratos de alquiler de viviendas y de trabajo.

Lejos de esta actitud el ayuntamiento sigue fomentando la llegada de más extranjeros, se destinan millones de euros de las arcas municipales a ayudas sociales o centros culturales de otras nacionalidades, no se controlan comercios de dudosa actividad o que incumplen la normativa y se permite que haya más de 20 personas empadronadas en una misma vivienda.

Los españoles no huelen la más mínima ayuda, los servicios públicos están colapsados y la inseguridad ciudadana crece día a día, no será de extrañar que empiecen oleadas de disturbios sociales y de amotinamiento a medida que se agrave la situación de crisis estos prómimos años.

Los jóvenes alcalaínos marchan a pueblos de alrededor ante un futuro poco esperanzador en esta ciudad cada día más especulada e infectada, cada vez hay más extranjeros y menos españoles. Desde los años 90 la población local no crece, aumenta el número de habitantes considerablemente pero unicamente por la inmigración. La irresponsabilidad de los políticos ha hecho de Alcalá una ciudad que antes de tener hijos prefiere tener inmigrantes.

No existe ningún tipo de control.

NI UNO MÁS: AFORO COMPLETO



































Todo lo que ha hecho el ayuntamiento de Alcalá por superar los 200.000 habitantes para que podamos ser considerados segun la "Ley de grandes ciudades" solo ha servido para convertirnos en una gran ciudad del colapso.

Un negocio redondo no, redondisimo para Bartolo y su equipo de gobierno, capaces de especular hasta con el último metro cuadrado de nuestro suelo, capaces de acinar a los complutenses en sus barrios que antes eran tranquilos y de gente trabajadora y ahora solo son un sitio del que ansian salir cuanto antes.



El excesivo número de extranjeros dispara las cifras de inseguridad, se ha creado un colapso que cada día va a más, desde las administraciones públicas hasta para encontrar aparcamiento en nuestros barrios. Nuestros calles han perdido la alegría, los comercios españoles van cerrando dejando paso a bazares y locutorios y desde arriba nadie se acuerda de los alcalaínos, aquellos ciudadanos españoles que lo único que quieren es vivir tranquilos en una ciudad a la que le falta mucho por mejorar y solo cambia de mal en peor.

Solo queremos una ciudad tranquila y habitable, no pedimos más, pero así es imposible.

Por un módico precio...


Esta curiosa pieza de decoración con la que el Alcalde de Alcalá ha querido transformar el “Skyline” de la ciudad, esconde un presunto reguero de comisiones. Existe un debate abierto en el mundo cultural entre lo que es arte y lo que es un objeto decorativo, es decir, un mero objeto de singularidad estética. En este sentido, el skyline de Alcalá ha sido alterado por un objeto de lo más kitsch, lo cual no tendría mayor transcendencia que la del dudoso gusto de Bartolo (nos atreveríamos a decir, que un poco “hortera”) si no fuera porque corre un rumor de que este pedazo de metal costó 180.000 euros y que alguien recibió una comisión importante a cambio de que el Ayuntamiento comprase esta mole.

Lo de la comisión es casi imposible demostrar que sea verdad, o al menos por ahora. Sin embargo lo que si es cierto, es que sabiendo de antemano que el Ayuntamiento está “canino” (vamos, que no tiene un duro), sabiendo que tiene obligaciones contractuales con las distintas contratas, sabiendo que se acercaba la navidad (una de las épocas del año en que más turismo y gasto turístico se genera), y sabiendo lo mal que se iba a gestionar las fiestas navideñas de este año, en definitiva, sabiendo Bartolo que los recursos son excasos y que hay que tratar de emplearlos lo mejor posible, no nos explicamos que se acabara decidiendo gastar un partida presupuestaria gigantesca en algo cuya “rentabilidad turística-económica” para los alcalaínos ha sido, es y será nula. ¿No habría estado mejor invertido ese dinero en unas fiestas navideñas más “potentes” y que hubieran generado mayor atracción de turistas? (como pasó en Torrejón de Ardoz).

Pero que nos vamos a esperar cuando el Consistorio Municipal reconoce que por arte de magia ha desaparecido dinero de las arcas municipales, y que no saben donde está ni como ha sido ¿!!!?.