Límites del crecimiento

«Es de todos conocido el elevado porcentaje de extranjeros en las cárceles españolas en proporción al número total de reclusos, y también ocurre lo mismo en relación al número de implicados en la violencia de género»


 Con este título, hace ya muchos años, el Club de Roma publicó su famoso estudio. Las leyes de la física confirman que estos límites existen.


Los medios de comunicación han publicado recientemente que la población en España ha aumentado unos 5 millones de habitantes en los últimos 5 años. Puesto que la natalidad española sigue siendo baja, un elevado porcentaje de esos 5 millones corresponden a inmigrantes. Dudo mucho que la mayoría sean de individuos con puestos de trabajo asegurados y que no aumentan la cifra de los 5 millones de parados. Lo que es desde luego cierto, es que cualquier inmigrante, legal o ilegal, está cubierto por nuestro sistema sanitario, lo que, junto al número de turistas extranjeros que también lo utilizan, está produciendo un problema cada vez más serio desde el punto de vista económico y sanitario para la sanidad española. Esta misma mañana un excelente médico se me quejaba del número de enfermedades que aparecen debido a la inmigración, incluyendo la enfermedad de Chagas.
Las previsiones demográficas esperan que la población mundial para el año 2050, es decir, en poco más de 40 años, pase de los 6,8 mil millones de hoy a 9,1 mil millones. Desde luego, aunque sea alarmista, el problema es ¿cómo se va a dar de comer a estas personas? Esto necesitará una dedicación de los científicos y de los organismos implicados en las mejoras de la producción agrícola y ganadera, a fin de obtener estos alimentos, y mucho me temo que, debido a los incendios masivos de Rusia, que están conllevando una disminución de la exportación de trigo desde ese país, uno de los grandes graneros mundiales, podremos notarlo muy pronto. Así, no es de extrañar que el precio del trigo haya aumentado un 50 por ciento en la Bolsa de Nueva York.

Otro grave problema es el suministro de las fuentes de energías necesarias para los desplazamientos, mantenimiento del calor, construcción de las viviendas, y demás necesidades básicas.

Los expertos ya han planteado la conveniencia de consumir menos alimentos de origen animal puesto que, como es bien sabido, para la obtención de la misma masa, las proteínas animales requieren cerca de 10 veces más calorías que los cultivos de plantas. Además, el ganado produce un aumento de las emisiones de gases con efecto invernadero, especialmente metano, aunque también anhídrido carbónico y otros, nocivos para el medio ambiente.

Ha llegado el momento de hablar con franqueza porque, como he dicho, los postulados del Club de Roma son cada vez más reales. Naturalmente, a mi avanzada edad no debería de preocuparme, pero sí por mis hijos, nietos y todos los demás jóvenes a los que debemos unas condiciones de vida adecuadas.

Los Barcos Nodriza siguen funcionando, como mencionaba de pasada el pasado 13 de agosto, en mi artículo de ABC «Todo sigue igual»; así el 4 de octubre los medios de comunicación publicaron la llegada de una veintena de pateras a las costas españolas con más de 300 inmigrantes que pretendían entrar ilegalmente. Ello me recuerda que en septiembre de 2006 ya escribí una carta a la entonces vicepresidenta Fernández de la Vega, parte de la cual reproduzco, sobre este problema:

«Respetada Vicepresidenta, no sé si la masiva llegada de cayucos es un problema de inmigración o de invasión. También sé que usted está más que preocupada, por eso me permito escribirle estas líneas.

Ayer me contaba una de mis ex colegas que acababa de venir de sus vacaciones en Canarias, que estaba muy impresionada por la cantidad de cayucos repletos de gente que habían visto. En realidad parece ser que sólo durante el pasado fin de semana, de acuerdo con los periódicos, han llegado 1.900 personas.

Me decía mi compañera que los ocupantes de dichos cayucos pagan 2.000 euros, o más, por su transporte. Asumiendo que sean 2.000 euros, estamos hablando de 2.800.000 euros, una cantidad inmensa en Senegal y demás ciudades de procedencia de estos inmigrantes ilegales. Desde luego, esto es muy preocupante, puesto que no se entiende muy bien de dónde viene este dinero y pienso que el Gobierno, por fin preocupado por la masiva llegada de cayucos y/o pateras, debería investigar de dónde procede este dinero que puede ser de origen más que sospechoso.

Además, este flujo de africanos presenta un problema muy grave para África ya que el emigrante legal o ilegal siempre es un poco más arriesgado y valiente que el conjunto de su alrededor, y en este caso, además, supone un riesgo personal de bastante calibre, y por otra parte representa generalmente un grupo que no puede desperdiciar el país de origen.

Yo no sé qué solución va a conseguir el Gobierno para averiguar este derroche e indagar el posible y preocupante origen de la financiación, pero desde luego hay que disuadir a las mafias que abusan de estas personas y evitar el problema de atracción que sin duda ocurre».

A riesgo de ser acusado de xenófobo, quisiera comentar algunos puntos más, cosa que mucha gente no se atreve, y no obstante, a quienes he leído el primer borrador de este artículo están de acuerdo. Es de todos conocido el elevado porcentaje de extranjeros en las cárceles españolas en proporción al número total de reclusos, y también ocurre lo mismo en relación al número de implicados en la violencia de género.

Tras la entrada en vigor del Tratado de Ámsterdam el 1 de mayo de 1999, ratificado por todos los Estados miembros y que incluía la libre circulación de ciudadanos, no es posible evitar la entrada masiva de ciudadanos de otros países miembros. Por otra parte, debido al idioma, a los ciudadanos suramericanos les resulta relativamente fácil permanecer en España legal o ilegalmente, lo que es cosa más complicada para los ciudadanos africanos. En este sentido, el pasado 21 de septiembre el máximo líder espiritual musulmán de Senegal, Serigne Mame Mor M'Backe, dio una charla en el Colegio de Médicos de Valencia ante más de 600 compatriotas para repetir el mensaje que un día antes dio en Alicante, e instarles a «aceptar las leyes e intentar adaptarse al país que nos permite desarrollar nuestra política de emigración».

En la revista Smithsonian de julio/agosto, un número para conmemorar los 40 años de la publicación, Joel Kotkin afirma que el incremento de la población estimula, inevitablemente, el crecimiento económico. La aseveración no es defendible. Lo que hace una economía fuerte es la productividad; y no una continua pirámide de población que mantiene su morfología con un incesante aumento del número de nacimientos, en un mundo de recursos limitados. Esta pirámide, con una población que dicen que crece porque aumenta la esperanza de vida media. Por lo cual un estudio adecuado y un programa consecuente deben de ponerse en práctica por el bien de todos, especialmente para los inmigrantes, muchas veces explotados por desaprensivos por no tener «papeles».

Al acabar la Guerra Civil española, y debido al apoyo del Ejército alemán a las tropas de Franco, España recibió a algunos nazis, que, al parecer, encontraron refugio aquí al finalizar la II Guerra Mundial. A través de los medios de comunicación, nos enteramos del gran número de mafiosos, muchos de ellos muy peligrosos, que han escogido España como lugar de residencia en que ocultarse de medios policiales y enriquecerse con negocios ilegales. No es de recibo el que se siga aceptando personas conflictivas para el país.

SANTIAGO GRISOLÍA ES BIOQUÍMICO, PREMIO PRÍNCIPE DE ASTURIAS DE INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

3 comentarios :

  1. El problema de la inmigración se va a hacer más notorio aún cuando haya inmigrantes de 2º y 3º generación.

    Podría ir bien enlazado al artículo de Jesús Dominguez (publicado a la derecha de la página) pues es clara la estrategia de traer inmigrantes a montones.

    Alcalá y sobre todo Torrejón afirman esta regla

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  2. No había leído este artículo y me parece acojonante, me parece muy valiente este hombre por decir esto

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  3. si, esta persona tiene valor de decirlo, lo que hace falta ahora es que lo hagan caso

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