No es lo mismo ser una ciudad grande que una gran ciudad

Actualmente Alcalá cuenta con una población que supera los 200.000 habitantes. Esto era el gran sueño de algunos de nuestros políticos locales, para que de esta forma Alcalá pudiera acogerse a la Ley de Grandes Ciudades. Esta Ley aporta a la ciudad una serie de ventajas, pero también inconvenientes como los de restringir la participación ciudadana en el Ayuntamiento. Además, nuestros gobernantes locales lo veían como la posibilidad de dar el salto a la escena política nacional

Para conseguir superar el listón de los 200.000 habitantes, y que de esta forma Alcalá se convirtiera en una “Gran Ciudad”, había dos posibilidades:

-Hacer de Alcalá una ciudad deseable para vivir a la mayoría de los jóvenes alcalaínos y del Corredor del Henares. Esto supondría la promoción de vivienda pública para gente joven, creación de zonas verdes y de recreo de calidad, dotación de la ciudad de infraestructuras suficientes y de calidad (principalmente sanitarias, de transporte, limpieza, y de seguridad), el apoyo a las familias alcalaínas, al pequeño comercio alcalaíno, y a la consecución de una enseñanza de calidad. Esta opción favorecería a priori a los vecinos de Alcalá.

Hacer de Alcalá una ciudad-imán para la inmigración. Esto supondría no acometer ningún tipo de inversión. Esta opción favorecería a priori a otros municipios de Madrid que verían como la inmigración se concentraría en Alcalá y en el Corredor del Henares en lugar de distribuirse entre toda la Comunidad.

Por desgracia para los vecinos de Alcalá se optó por la segunda de las opciones (la menos beneficiosa par los alcalaínos), y que se podría traducir en el “conseguir ser gran ciudad a cualquier precio” de una forma totalmente irresponsable e infantil.

Efectivamente aquellos polvos han traído hoy en día estos lodos, porque podremos comprobar como Alcalá ha transformado radicalmente su fisonomía en los últimos 4 años. Tras una hipocresía cínica , todos los partidos políticos con representación en el Ayuntamiento han consentido que los inmigrantes mal-vivan hacinados, en condiciones muchas veces cercanas a la estabulación. Es lógico, en el fondo los intereses del gobierno municipal están al servicio de quienes buscan mano de obra barata semi-esclava en abundancia. Esto ha acarreado consigo una dramática degradación en la calidad de vida y en la seguridad de todos los barrios de Alcalá. Además, el crecimiento sin control y sin planificación ha acarreado problemas derivados como el de que hacer con la basura que se genera o el de la falta de agua.

Tenemos que a abordar este problema sin ningún tipo de complejos, llamando a las cosas por su nombre, y teniendo en cuenta la opinión de todos los vecinos.

1 comentario :

  1. Teneis toda la zazón, ánimo chavales falta muy poco para deostrar lo que valeis.

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