¿Calle Mayor o Chinatown?


MADRID, ALCALÁ DE HENARES (ALCALADIGITAL) - El pasado domingo finalizaba la Feria Internacional de Turismo (FITUR), con la presencia en el stand de la comunidad de Madrid de Alcalá de Henares, única ciudad madrileña Patrimonio de la Humanidad. La amplia oferta patrimonial que ofrece la ciudad complutense al visitante se ve oscurecida ante la denuncia de un grupo de comerciantes alcalaínos que consideran que desde el ayuntamiento no se protege adecuadamente al establecimiento tradicional alcalaíno. Y no les falta razón.

De los aproximadamente 100 comercios establecidos en la calle Mayor y su entorno, tan solo 10 comerciantes han decidido dar la voz de alarma. La calle Mayor se esta convirtiendo poco a poco en una pequeña Chinatown, al abandono de los comercios tradicionales están proliferando los regentados por orientales, ya sean bazares, tiendas de ropa, lencería, bolsos, zapaterías, móviles, bisutería, etc. De la Alcalá de las tres culturas se está pasando a la de cultura única, la oriental. Cuando desde la concejalía de turismo se esfuerzan en reforzar la oferta cultural se están olvidando de los más importante, la protección del comercio pura y netamente alcalaíno.


Mientras el visitante a ciudades Patrimonio de la Humanidad, como Toledo, Cuenca, Segovia, Ávila, por poner ejemplos de ciudades próximas camina por estas calles apenas encuentra en su casco histórico una proliferación de negocios oriental por metro cuadrado como sucede en Alcalá, algún restaurante o tienda de golosinas, pero poco más.

Alcalá en sus últimos sesenta años ha sufrido dos grandes movimientos poblaciones que han hecho crecer la población de una manera desmesurada.

La primera fue cuando en los años sesenta Alcalá se convirtió en un núcleo importante industrial, hasta la antigua Complutum llegaron gente de Extremadura, Andalucía, Castilla la Vieja y de la próxima Guadalajara, personas que trabajaban y que cuando salían de sus trabajos se refugiaban en sus casas en los barrios obreros diseñados al efecto, Reyes Católicos, Juan de Austria, El Chorrillo, etc. sin que hubiese una plena integración con la vida alcalaína que se hacía en el centro de la Ciudad, todavía en aquella época plaza fuerte militar.

Y precisamente ha sido este estamento el que dio vida al centro de Alcalá mientras permaneció en la ciudad. En aquella época en el centro de la ciudad había un comercio cercano y entrañable, sobre todo variado, en la calle mayor podías encontrar prácticamente de todo, el bazar por excelencia era la Ferretería Calleja con sus tres plantas, se acompañaba la calle Mayor con comercios de comestibles, cerería, carnicería, pescadería, óptica, saneamientos, muebles, droguería y perfumería, zapaterías, gorras y abanicos, telas, imprenta, librerías, venta de periódicos, banco, confiterías, electrodomésticos, relojerías, farmacias y hasta discoteca. Todos comercios donde en vez de un cliente uno se sentía como miembro de la familia. Ahora de aquello queda poco o nada.

El segundo gran aumento demográfico en Alcalá de Henares llegó con el “boom” inmobiliario, pero ya no llegaron a Alcalá personas procedentes de otro lugares de España, Alcalá creció con ciudadanos en su mayoría procedentes del este europeo, Polonia y Rumania, a los que se sumaron hispanoamericanos y en menor medida gente de la zona del Magreb.

Personas que salvo excepciones apenas se han integrado en la sociedad alcalaína.

En cuanto al comercio del centro poco a poco comenzó perdiendo fuerza, condenado al mayor de los desamparos.

Cuando Manuel Peinado en su época de alcalde realizó la operación bolardo, donde se gastaron ingentes cantidades de dinero en un plan mal diseñado y que a la postre le haría perder las elecciones, los comerciantes dieron la voz de alarma y pusieron en contra de su gestión a una parte de la sociedad alcalaína.

Se aprovechó de esa circunstancia Bartolomé González, que enterró los bolardos y desarrolló un ambicioso plan de aparcamientos subterráneos, se hicieron tres, aunque por el índice de ocupación con escaso éxito, entre otras cosas porque su precio puede resultar excesivo, contando con el rocambolesco itinerario que hay que efectuar hasta llegar al del Mercado Municipal.

El comercio tradicional pareció que iba a respirar, pero cuando se empezaron a traspasar locales y casi todos eran regentados por personas de procedencia asiática, se volvió a dar la alarma.

Desde la Agrupación de Comerciantes de nueva creación, hacen responsable de tal dislate al alcalde Bartolomé González, al que le acusan de no haber tomado medidas ante la proliferación de un tipo de comercios de baja calidad y elevada apertura comercial.

Y es que si un turista quiere comprar un periódico, o disponer de un cajero automático bancario en la zona de la calle Mayor, va a tener serias dificultades para conseguirlo, tan solo en una librería junto a la zona de los Santos puede encontrar la prensa diaria, mientras que se tendrá que dar un paseo hasta la calle Libreros para encontrar el cajero.

Mientras desde la oposición se entretienen en otras cosas, con mociones instando a las más altos organismos del Estado a protegerlos de sus decisiones, o a diseñar un carísimo plan de evacuatorios públicos, el comercio de Alcalá seguirá reclamando su protagonismo en el municipio sin verse atendido en sus justas reclamaciones y los alcalaínos seguirán echando en falta entre otros a Cerezo, Bar Juanito, Becerril, Goyger, Ferretería Calleja, Casa Cirilo y ahora recientemente el hotel Bedel y el bar Toledo.

http://www.alcaladigital.com/Enero2012/250112/alcala/3.html

Comerciantes de la Calle Mayor critican a Bartolo: El alcalde va a dejar una ciudad "absolutamente degradada" 


MADRID, ALCALÁ DE HENARES (ALCALADIGITAL) - El continuo deterioro que se está dando en el centro de Alcalá de Henares, y sobre todo en el entorno de la calle Mayor está haciendo que algunos empresarios complutenses estén estudiando iniciativas sobre la forma de relanzar el comercio tradicional que está desapareciendo para dejar libre el paso a otro tipo de negocios que poco o nada tienen que ver con una ciudad que es Patrimonio de la Humanidad. Uno de esos comerciantes es Miguel Ángel López, propietario de una óptica en plena calle Mayor, que ve como alrededor del suyo continuamente se están cerrando negocios sin posibilidad de recuperarlos.

Alcaladigital ha querido conocer su inquietud ante estos cierres.

“Se están dando cifras de muchos comercios que han desaparecido. El otro día dieron una cifra que desde 2008 habían desaparecido 188.000 empresas en España, en el diferencial, las que cierran con las que abren, el 13 por ciento de las PYMES españolas, yo no se las que habrán desaparecido en el comercio, pero son mucho más de las que se dicen, no porque un comercio cierre y habrá otro, es que el que abre va a durar un año, porque la presión fiscal que tiene un comercio es imposible. Parece ser que hemos renunciado a pensar, a renunciar a pensar no puedes analizar ni mucho menos en reflexionar. El comercio en general la gente lo entiende como algo molesto, que compra a uno, vende a dos y gana uno. La gente no sabe lo que hay detrás, que un comerciante desde que abre la puerta tiene un presupuesto ya altísimo que tiene que cubrir. No sabe la presión fiscal a que está sometido, y no sabe que cuando cierra hay una tragedia”.

Al cierre de establecimientos tradicionales se añaden otros de reciente apertura, ¿cómo afecta esta circunstancia?

“En Alcalá están cerrando establecimientos emblemáticos como el hotel Bedel o el bar Toledo. A mí me causa mucho menos pena que cierre el bar Toledo a que cierre un comercio que ha abierto hace un año, porque el bar Toledo lleva muchos años, y ojala no hubiera cerrado, pero no creo que se vayan con las manos vacías, es una tragedia pero quizás no sea un drama absoluto. Pero una persona que acaba de poner un local y dura un año significa un drama en toda la línea. Ese señor ha empleado una cantidad de dinero en el negocio que acaba de poner y es imposible que recupere nada, es decir, es un drama personal en todos los sentidos, humillado, fracasado y con pérdida absoluta de su dinero personal.

Miguel Ángel López, que en su día fue el primer presidente de FECOHE, no se resigna a ver lo que sucede a su alrededor sin tomar iniciativas ¿cuál es el proyecto que tiene?

“En este momento estamos empujando, hemos creado una agrupación, no una asociación, de 10 personas para intentar colaborar con los políticos para recuperar el centro histórico que es la imagen de la ciudad.

¿Han propuesto los políticos alguna idea?

“Es que no lo saben, y nosotros no somos expertos, nosotros sabemos lo que no queremos, pero saber lo que queremos es mucho más complicado. Normalmente la persona se dedica a un trabajo y es lo que sabe hacer, decir cómo te gustaría la calle, te gustaría que estuviese limpia, atractiva, con firmas deseables, te gustaría que la gente pudiese venir con más facilidad, te gustaría que fuese el referente realmente como ha sido hasta ahora de la ciudad, te gustaría que al ser una parte tan importante de toda la comunidad de Madrid, probablemente después de Madrid capital la más importante de todas, que no sepan cómo recuperar el valor perdido”.

¿Han hablado con la concejalía correspondiente?

“Yo le he dicho al concejal que se ha perdido la referencia de la ciudad, que se ha perdido por parte de los ciudadanos”.

Los comercios tradicionales en el centro de Alcalá de Henares han dejado paso al comercio oriental ¿de qué forma ha perjudicado esta involución?

“Eso es otra tragedia, eso es parte de la degradación, con todo el respeto del mundo para cada una de las personas que se intentan ganar la vida que está por encima de todo. Estas calles tienen unas normativas muy férreas y esas normativas se deberían de hacer para que esto no sucediera. Una cosa es un bar de tapas, que está muy bien, y otra cosa son 10 bares de tapas. Una cosa es un comercio chino, y otra cosa son 10 comercios chinos. Lo normal es que haya una ferretería en una zona, como hay una farmacia o una óptica o cualquier otro tipo de comercio, pero no pueden ser en 100 comercios que hay en lo que es la calle Mayor una cantidad de comercios chinos impresionante. Yo no sé cómo se soluciona el tema de los ciudadanos chinos, la verdad es que nadie sabe explicarte lo que sucede con ellos, les preguntas si estos señores pagan impuestos, cierran los ojos y bajan la cabeza, convenios estatales que creo que dejan prácticamente con las manos atadas a los ayuntamientos de la zona. Pero si hay un lugar emblemático en la ciudad, que son sus calles siendo Patrimonio de la Humanidad, creo que alguna normativa si se podía aplicar para que no se convierta en un gueto, para que no se convierta en una zona prácticamente donde estoy impregnado por qué hay una serie de señores que pueden pagar cualquier cosa”.

En otras ciudades que son Patrimonio de la Humanidad, el centro está protegido ¿sucede esto en Alcalá?

“A mí me gustaría saber la opinión del alcalde con el que no habló desde hace muchísimo tiempo, porque es el que nos representa en todo esto. Y la verdad es que no se si ha pensado, supongo que si, con qué imagen se va a ir cuando se vaya, porque va a dejar una ciudad absolutamente degradada en la zona más importante de la ciudad. Yo no puedo ponerme en su lugar, porque yo no haría lo que ha dejado hacer. Se ha dejado ir, ha estado prácticamente haciendo que hace, sin hacer nada, y va a dejar la ciudad para el que venga con muchísimo trabajo y le va a costar mucho sacrificio, si es que viene alguien con voluntad de hacer algo, para recuperarlo”.

¿Qué se debería hacer ante esta situación en su opinión?

“ Antes he dicho que nosotros no somos expertos, pero sí les hemos pedido por favor varias veces que nos pasen informes de otros centros históricos que hay en España, solamente para ver los aciertos y los errores que ellos han cometido; para intentar hacerlo rápido y hacerlo con la certeza de no equivocarte. Aunque los centros son diferentes, hay cosas que nos unen a todos, ver qué normativas han aplicado, qué decisiones han tomado y qué decisiones han sido buenas para todos. Qué errores han cometido para no volverlos a cometer, pero yo sólo puedo pedírselo a ellos, recibirlas no está en nuestras manos, seguiremos intentándolo, seguiremos trabajando para ello, pero realmente si ellos no hacen algo más de lo que hacen habitualmente, la lentitud es extraordinaria aunque las reuniones vayan muy bien. Ojala podamos llegar a buen término, porque si no, sabemos que va a ir a peor”.

Alcalá de Henares ha vivido en los últimos años un gran cierre y deslocalización de empresas con muchos puestos de trabajo perdidos, se está hablando mucho de la reindustrialización del corredor del Henares, pero no se están llegando a soluciones concretas, ¿no cree que se está perdiendo mucho tiempo en palabras y en burocracia?

“Es que se tiende más a hacer que se hace, es como el delincuente, trabaja tanto para robar como si estuviera trabajando. Me imagino que están intentando hacer cosas, pero desde mi punto de vista, sin ánimo de ofender a nadie, creo que la administración los tiene a todos, tanto a sindicatos como a empresarios atados y bien atados. Es decir, ninguna organización libre sea sectorial, territorial o sean sindicatos debiera admitir ningún tipo de subvención, ni a través de la formación que es como se nutren. Para ser libre, no puedes deber a nadie nada. Como eso es lo que sucede, estamos como estamos. Absolutamente nadie dice nada”.

¿Cómo afecta al pequeño comercio la libertad de horarios?

“La última decisión que ha tomado la comunidad de Madrid, 24 horas, 365 días. Hay algo peor que una mala decisión, que es argumentarla y tienden siempre a hacerlo. Es decir, tome la decisión con un puñetazo en la mesa y diga soy un dictador, esto se hace porque yo quiero, pero por favor, no lo argumente, porque no somos idiotas. Es decir, ¿a quién beneficia? a los chinos y a las grandes superficies, que están deseando abrir todos los domingos, que es lo que van a hacer. Son decisiones, que te hacen quedar con cara de tonto, porque lo que están intentando es tomarte el pelo. Es decir, haga lo que tenga que hacer, pero no lo intente argumentar. Cada vez que toman una decisión de estas características, además de argumentarla y hacerlo mal, porque parece ser que los asesores que tienen son encima mediocres, tienden a hacer un agravio comparativo con el resto de las comunidades, como en Madrid habrían 22 festivos y lo demás habrían la mitad, han hecho una decisión salomónica, liberamos absolutamente todo. Aquí no hay ningún equilibrio, que cada uno haga de su capa un sayo. Al final piensas a quién beneficia esto, y es a las grandes superficies y al comercio chino, que vive para trabajar”.

3 comentarios :

  1. CHINA TOWN JEJEJEJ QUE BUENO, ESO ES LO QUE ES, HASTA LOS BARES

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  2. Espero que el concejal de España 2000 nos visite, por puesto por puesto o se reuna con la asociación.

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