Las Vegas Sands Corporation, el truco final

En los últimos meses ha causado gran revuelo, agitado desde ciertos ámbitos políticos y periodísticos, la posibilidad de que la empresa Las Vegas Sands Corporation, del magnate judío-estadounidense Sheldon Adelson, instale un macrogarito en la Comunidad de Madrid similar a los que ya posee en Las Vegas (EE.UU.) y en Macao, donde el Gobierno chino no ha tenido empacho en aceptar sus condiciones y autorizar el juego. Las negociaciones ya habían comenzado tiempo atrás, y fueron filtradas para proceder al ablandamiento de las posiciones contrarias con la artillería del agit-prop liberal-capitalista. Para ello, con retórica demagógica, se prometieron cientos de miles de puestos de trabajo, se presentó el centro como un paraíso lúdico y se hicieron juegos numéricos para calcular las ganancias que nos reportaría. La andanada apologética nos hace sentir estúpidos por no postrarnos ante estos altruistas inversores, y percibir que nuestra vida será una aburrida ruina sin los casinos salvadores.


Debido al éxito conseguido, Sands Corporation presentó la lista de peticiones para aceptar, haciendo un esfuerzo, mitigar nuestras tribulaciones. A saber: 1.- Modificación de la Ley de Extranjería para acortar los trámites de los permisos de trabajo de los extranjeros que quiera contratar (al parecer todavía no hay suficientes en España). 2.- Exención del pago de la Seguridad Social los dos primeros años (dado que estamos sobrados de financiación para nuestras pensiones). 3.- Exención del pago del 50 % de la Seguridad Social los tres años siguientes. 4.- Permitir el acceso a menores e inscritos en el registro de ludópatas (hay que asegurarse nuevos clientes y exprimir a aquellos que no pueden controlar sus impulsos). 5.- Beneficios fiscales (parece que nos los podemos permitir porque no tenemos déficit). 6.- Modificación de la legislación sobre blanqueo de capitales. 7.- Aceptación de un proyecto urbanístico que obliga a modificar la actual legislación (como se ve nos dirigimos hacia un nuevo modelo económico alejado del pelotazo inmobiliario).

La desfachatez con que esta corporación capitalista trasnacional expone sus exigencias, nos muestra que el proceso uniformador mundial está avanzado. La pretensión es la creación de islas legales que se sustraigan a la jurisdicción de las autoridades nacionales, una suerte de posesiones extraterritoriales que vayan minando la autoridad estatal, y que subviertan las estructuras nacionales hasta la disolución en un todo globalizador y carente de principios y de identidad. Aún es más grave, más perverso, que los responsables políticos españoles, en lugar de negarse en redondo, hayan entrado en negociación con semejantes trileros. Una vez más, la justificación para estudiar esta cascada de cambios normativos es la crisis y desempleo. Primero se crea el problema y después, supuestamente para solucionarlo, se exigen sacrificios que reportan jugosos beneficios a los caritativos empresarios que nos salvan de ellos mismos.

Estamos en la fase final de la implantación del nuevo capitalismo triunfante. La supresión de fronteras comerciales, la libre circulación de capitales y la inmigración masiva y descontrolada, que abarata la mano de obra y torpedea la legislación laboral, iniciaron el trabajo de zapa. La crisis internacional de deuda y la avaricia bancaria lo remataron. Los gobiernos han colaborado con su derroche presupuestario recurriendo a la emisión de deuda que hipotecó la independencia nacional, y ha dejado en manos de los prestamistas un arma económica fundamental que puede ser utilizada a conveniencia del tenedor. El truco final es el control efectivo, no diferido, de los resortes del poder por parte de las corporaciones trasnacionales y de la gran banca. El estado delicuescente va absorbiendo los usos e intereses del capital hasta disolverse en él. En China todo ha sido más rápido, pues el estado comunista, con una feroz dictadura donde los súbditos ya estaban sometidos, adoptó la economía capitalista y entregó a la producción esclavizada a cientos de millones de personas que carecen de cualquier defensa jurídica, pues, como declaró Jin Li Qun, presidente del fondo soberano chino CIC, a Al Yasira en noviembre del año pasado: " Si mira a los problemas de Europa, ve que han sido causados por la acumulación de problemas de la sociedad de bienestar. Las leyes laborales inducen a la pereza y a la indolencia en lugar de al trabajo duro".

Nos queda poco tiempo para evitar convertirnos en un gran rebaño, pastoreado por los caporales de la plutocracia multinacional, en el que nuestra libertad se limitará a escoger entre ser sumiso esclavo o liberto hambriento. No obstante, la peor esclavitud no es la de las cadenas que nos pueden atar las manos, ni la económica, sino la intelectual, pero, como toda persona es intrínsecamente libre, y no existe ley alguna que determine el discurrir histórico, siempre nos quedará la libertad de la rebelión contra todo aquello que nos quiera oprimir o llegue a oprimirnos.

MANUEL MONTES RODRÍGUEZ

2 comentarios:

  1. Que a nadie le sorprenda que nuestros políticos se sienten a negociar, y modificarán la Ley de Extranjería y lo que haga falta para ceder ante sus exigencias.

    Quiero presentar un hecho que me parece gravísimo, primero por el atropello a España por el hecho en sí, y segundo porque preguntado por él al ministro de Exteriores español responde que desconoce el tema.

    Juzgar por vosotros mismos:

    En 1985 fué firmado por países de la Unión Europea el Acuerdo de Schengen y entró en vigor en 1995, creando una frontera única exterior con controles de entrada en el espacio Schengen con procedimientos idénticos.

    Los paises que integran dicho acuerdo son: Alemania, Austria, Bélgica, República Checa, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungria, Islandia, Italia, Letonia, Lituania, Liechtenstein, Luxemburgo, Malta, Noruega ,Países Bajos, Polonia, Portugal, Suecia y Suiza.

    Reino Unido e Irlanda participan también en el Acuerdo de Schengen, aunque no lo comparten en su totalidad.

    Pues bien, a partir del próximo 2 de abril, los turistas ESPAÑOLES, y sólo los españoles, que viajen a Brasil deberán disponer de billete confirmado de regreso y de 80 euros diarios para mantenerse y alojarse durante el tiempo que dure su estancia allí.
    Además los turistas ESPAÑOLES, y repito, sólo los españoles, tendrán que mostrar la reserva pagada del hotel y la tarjeta de crédito.
    Si en vez de en un hotel se trata de una casa particular, se demandará una carta de invitación de un residente en la ciudad brasileña de destino, informando del plazo de estancia del turista ESPAÑOL. La carta deberá estar compulsada ante un notario brasileño y acompañada de un comprobante de residencia emitido a nombre del declarante.

    Brasil ha adoptado estas medidas más rígidas en reciprocidad con los requisitos que ESPAÑA exige a los ciudadanos de este país.

    ESPAÑA lo hace en aplicación de las normas establecidas por la Unión Europea para acceder a los países del espacio Schengen.

    Sin embargo, Brasil SÓLO APLICARÁ ESTAS MEDIDAS A CIUDADANOS ESPAÑOLES, y a no al resto de paises integrantes y participantes del Espacio Schengen.

    ¿POR QUÉ SÓLO SE TOMAN ESTAS MEDIDAS CON ESPAÑA? ¿A ESTO CÓMO LO LLAMAMOS? ¿RACISMO? ¿DISCRIMINACIÓN?

    Pues nada, cuando nuestro ministro de Exteriores se entere e informe, que nos responda.

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