El rescate para sanear la banca podrida


La banca privada ya ha sido rescatada. Ahora falta saber si será el Estado intervenido. Porque la pregunta es ¿Quién se va a hacer cargo de devolver ese dinero? Si son los bancos... pues bueno, pero dudamos mucho que sea así. El préstamo se hace al Estado español vía el FROB para sanear la banca, así que será el propio Estado el que deberá devolver el dinero, o sea, todos nosotros. ¿Qué significa esto?. Que si es así y el Estado tiene que devolver el "rescate" la deuda pública va a subir y mucho. Si se cumplen las expectativas de 100 mil millones es más de lo que se prestó a la hundida Grecia. Lo cual deberá llevar a medio plazo a una intervención o a un control exhaustivo del gobierno para que "cumpla las ordenes". Esas ordenes constará en más recortes para pagar durante los próximos años el 3% de los "intereses creados".

La cara, los gestos y el tartamudeo de De Guindos en su aparición el nefasto día 9 de Junio de 2012 daba a intuir dentro del lenguaje no verbal que mentía. Que solo estaba ejerciendo de escudo humano de Rajoy, un presidente que un día después de la debacle de forma irresponsable ha ido a ver un partido de fútbol de la Eurocopa, con el agravante de que seguramente pagamos nosotros el viaje y el partido, como si no sucediese nada. Como es para el resto de españoles cuya victoria de España ante Italia habría quitado las penas del desfalco al Estado a costa de las entidades privadas que, encima, nos chupan la sangre. En el fondo tal vez tenemos los gobernantes
que nos merecemos. 

No es tiempo de escuchar milongas. Las de Rubalcaba a estas horas extremas. Un Rubalcaba que tiene mucha culpa de lo que está pasando junto al actual presidente durante el anterior gobierno del desaparecido Aznar. Los males de España vienen de muy atrás y nadie se escapa de la quema. Este país necesita una regeneración absoluta empezando por la Monarquía chupoptera de los Borbones que llevan siglos sirviéndose de España, en lugar de servirla, desde que ganaron una infausta guerra, hasta los políticos del sistema que, poco a poco, están colaborando en la ruina de España. Desde los del PSOE hasta los PP, desde IU hasta Ciu, ERC y demás traidores. A nosotros también nos duele España... y Europa. Estamos siendo sometidos a los mercados financieros y la banca. Hemos pedido un rescate para sanear una banca podrida que debería caer del árbol y que terminaremos pagando todos. Mientras tanto nos rebajan las prestaciones de educación y sanidad, nos suben la edad de jubilación, nos rebajan el despido laboral y lo siguiente tal vez sea la subida de impuestos, el pago de las autovías, la bajada de las pensiones, la bajada o retirada de las prestaciones por desempleo... y tantas prestaciones que llevamos décadas pagando; antes incluso de que se llenara de inmigrantes que se benefician gratuitamente de ellas sin sufrir lo que sufrieron nuestros antepasados para conquistarlas gracias a una casta política traidora de todos los colores (derechas e izquierdas del sistema); con el sudor y la sangre de nuestros antepasados en la lucha por la justicia social. Hablamos de soberanía, pero los pueblos de España ya hace mucho tiempo que perdieron su soberanía, desde el mismo momento que aceptamos un liberalismo jacobino venido de unas revoluciones burguesas que fueron el principio del fin de la auténtica libertad del pueblo y un Marxismo cómplice cuyo mayor obra de referencia tenía curiosamente por nombre "El Capital". El desconocido S. XIX sería una de las mechas que prendió la bomba actual a punto de estallar no ya en España sino en toda Europa. Pero, claro, para no conocer esto hay que esconder toda materia en las aulas del tipo Historia, Filosofía, Latín y demás mientras nuestras prioridades culturales actuales pasan por quien gana "Gran Hermano" o disfrutar con las copas de la selección española de fútbol, los títulos de Nadal o compañía. El auténtico opio del pueblo en la actualidad. Un opio que se toma, ya no en tazas, sino en garrafas.

Mientras desde fuera nos dicen como hacer las cosas, seguimos pensando que somos libres en esta falsa democracia "regalada" para tenernos engañados por el auténtico dictador actual, el liberalismo económico y su cómplice en forma de socialismo marxista que está cumplimentando el proceso globalizador y mundialista a pasos agigantados en los últimos tiempos.

Para rematar la faena, basta preguntarse ¿Qué ordenes se dieron desde la reunión de Bilderberg a Soraya para que una semana después de la reunión España acepte un rescate económico? ¿Qué tiene pensado el grupo selecto para España? Nada bueno, seguro.  





La UE vigilará el ritmo de las reformas antes de inyectar el millonario rescate a España
GUINDOS TRATA DE VENDER COMO UN ÉXITO LOS 100.000 MILLONES QUE NECESITAN LOS BANCOS

La UE vigilará el ritmo de las reformas antes de inyectar el millonario rescate a España

Hacer de la necesidad virtud. El Gobierno tuvo que comerse ayer el sapo de aceptar un rescate como país, aunque sea con el fin exclusivo de recapitalizar la banca, y por un importe -100.000 millones- muy superior a las cifras "manejables" de las que hablaban varios ministros en las últimas semanas. Y aun así, el titular de Economía, Luis de Guindos, trató de presentarlo como una operación "extremadamente positiva", que servirá para restablecer la confianza y para que los bancos puedan volver a dar crédito. Además, presentó como su gran triunfo que no habrá condiciones para España fuera del sector financiero, algo que desmiente el comunicado del Eurogrupo, que asegura que la UE vigilará muy de cerca las reformas adoptadas por el Ejecutivo español.

Dicho comunicado asegura que "el Eurogrupo está convencido de que España cumplirá sus compromisos en el procedimiento de déficit excesivo y con respecto a reformas estructurales, con el fin de corregir los desequilibrios macroeconómicos en el marco del semestre europeo. El progreso en estas áreas será revisados regularmente y con gran atención en paralelo con la asistencia financiera".

Por el contrario, De Guindos insistió una y otra vez en su comparecencia ante la prensa en que sólo se imponen condiciones a los bancos, pero no a la sociedad española en el ámbito fiscal, ni macroeconómico, ni político. Y aunque es cierto que no se impondrán nuevos requisitos, también lo es que la UE supervisará las reformas emprendidas por el Gobierno y sus avances en la reducción del déficit como condición para conceder el dinero del rescate,

El citado texto admite que "más allá de la aplicación decidida de estos compromisos, el Eurogrupo considera que las condiciones de la ayuda financiera deben centrarse en reformas específicas destinadas al sector financiero", pero añade que esto debe hacerse "incluyendo planes de reestructuración de acuerdo con las reglas de la UE sobre ayudas estatales y reformas horizontales estructurales del sector financiero nacional", esto es, de todo el sector y no específicas para las entidades que reciban las ayudas.

Frente a este texto, De Guindos aseguró ayer que sólo se impondrán condiciones a las entidades que necesiten recapitalizarse y que no habrá exigencias para el sector en su conjunto ni respecto a la labor supervisora del Banco de España.

Un apoyo "extremadamente positivo"

Aparte de negar estas condiciones, De Guindos presentó la inyección como algo muy positivo para la economía española: "Esperamos que, como consecuencia de esas inyecciones, tendremos bancos más sólidos y capitalizados que estarán en disposición de crédito, cosa que ahora no sucede". Asimismo, está "convencido de que habrá menores presiones en los mercados gracias a esta ayuda" y de que "el mecanismo será extremadamente positivo para el sistema financiero y servirá para disipar todas las dudas sobre que las necesidades de reestructuración están cubiertas".

Estas afirmaciones hicieron que varios periodistas preguntaran al ministro que, si el rescate es tan positivo, por qué no se ha pedido antes. A lo que De Guindos contestó que "el Gobierno va viendo cómo evoluciona la situación a la hora de tomar sus decisiones". No obstante, reconoció que han influido en su decisión la volatilidad de los mercados en las últimas semanas y las circunstancias de los próximos días en la zona euro, en referencia a las elecciones en Grecia del día 17.

Eso sí, negó en todo momento que España se haya sometido a las presiones de sus socios o del FMI, sino que la decisión "ha sido tomada de común acuerdo", pese a que distintas fuentes aseguran que el ministro se resistió todo lo posible al rescate, lo que explica las tres horas de duración de la conferencia del Eurogrupo. El ministró evitó en todo momento hablar de "rescate" y llegó a decir que "no se trata de un rescate en absoluto. De ninguna manera: es apoyo financiero directamente al FROB".

También eludió hasta el último minuto referirse a la cifra máxima que puede alcanzar el rescate, 100.000 millones, e insistió en que el importe definitivo no tiene porqué ser ése sino que se fijará en función de las necesidades detectadas por el FMI (40.000 millones), las consultoras independientes contratadas para hacer otros test de estrés y las cuatro auditoras que revisarán el balance de todas las entidades. Fuentes cercanas al Ministerio confirmaron que no habrá que esperar al 31 de julio para detallar la cifra, sino que ésta se hará pública el 21 de junio cuando se conozcan las conclusiones de Oliver Wyman y Roland Berger.

Tampoco quiso confirmar el plazo ni el tipo de interés del préstamo que recibirá el FROB para distribuirlo entre las entidades con déficit de capital. Según distintas fuentes, este tipo -"mucho más bajo que el del mercado, lo cual reducirá el déficit público"- rondará el 3% y el plazo de devolución puede alargarse hasta 15 años.

Mensaje contundente para los mercados

En lo que sí coincide De Guindos con sus socios comunitarios es en que los 100.000 millones de la línea de crédito concedida a España para sanear el sector financiero suponen el lanzamiento de un mensaje rotundo de la UE hacia los mercados: se ha acabado la crisis bancaria española, esta inyección es más que suficiente para tapar todos los agujeros y ya no hay lugar para mantener dudas o reservas. Algo que pretende relajar notablemente las tensiones sobre la prima de riesgo española y sobre la bolsa, en especial la cotización de los bancos.

Hasta ahora, todas las reformas financieras aprobadas por el Ejectivo actual (y por el anterior) eran recibidas con absoluto escepticismo por los analistas, que siempre estimaban que hacían falta varias decenas de miles de millones más para cubrir las pérdidas esperadas de la banca española. Y, en consecuencia, la reacción de los mercados era siempre de mayor castigo para la deuda pública y los bancos cotizados, para sorpresa del gobernante de turno, que no entendía cómo los mercados no apreciaban el importantísimo paso que suponía la enésima reforma.

Esto se ha acabado con el acuerdo de ayer. El mensaje que se lanza es que esta vez sí que es la definitiva y no va a haber más parches ni patadas a seguir para no reconocer el problema. El problema se ha reconocido por fin y se le va a dar una solución todavía mayor para que no quede ninduna duda.

Fuente: http://www.elconfidencial.com

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