El modelo parasitario chino de expansión económica

Juan Pavón señala a China como el origen de la crisis actual. ¿Por qué? Por el modelo parasitario chino que están aplicando en todas las economías occidentales. Tal y como comenta el profesor Pavón, define el modelo parasitario chino de expansión económica como el modelo que crea empresas chinas, empleando a chinos, vendiendo productos chinos, fabricados en China pero vendidos al resto de economías.

Los beneficios que generan estas empresas, se canalizan directamente a China mediante su sistema financiero. Si de entrada tienen una verdadera fuerza exportadora, la complementan mediante estas empresas parásitas. Este excedente de flujo de tesorería, hace que China esté en disposición de comprar el mundo, entiendo esta compra mediante la financiación de sectores, empresas en terceros países y a los propios países occidentales mediante la adquisición de deuda pública.

A efectos de la economía en pymes,
la competencia que se encuentran con las empresas chinas es importante en las políticas de precios y en los horarios de apertura. La mayoría de establecimientos chinos tienen horarios de apertura mucho más amplios que los comercios nacionales y existe un cierto oscurantismo importante sobre el cumplimiento de las condiciones laborales en igualdad en estas empresas. 

Es obvio que no podemos desviar el debate a la limitación de implantación de empresas chinas (o de cualquier otro país por extensión) en nuestro país o en Europa pero sí se deberían articular los mecanismos oportunos para que no exista competencia desleal. Esta competencia se origina cuando estas empresas no cumplan los pactos laborales de convenio y tengan menores costes, no acaten las ordenanzas municipales de horarios de apertura por población e incluso, tengan empresas vinculadas en China y no se controlen los precios efectivos de entrada de sus productos en la zona euro. Apertura de mercados, por supuesto, pero jugando todos con las mismas reglas, punto que queda muy en entredicho con las empresas regentadas por la comunidad china.


2 comentarios :

  1. La igualdad de condiciones de competencia que pide D. Juan Pavón es lo mínimo exigible, pero el principal problema es la globalización económica y laboral, que el Sr. Pavón considera que no debe suprimirse, dado que la libertad total de comercio es un dogma que nadie se atreve a tocar por intereses del capitalismo oligopolista. Ahí está la enfermedad que está llevando a la tumba económica y cultural a Europa, enfermadad nos inoculan desde Asia y desde Norteamérica, que está volcando su economía y sus intereses geoestratégicos hacia aquel continente. Europa, y en Europa incluyo, por supuesto, a Rusia, debe establecer un mercado cerrado (tiene capacidad suficiente para ello) donde se proteja la calidad, las condiciones laborales de lo europeos al tiempo que se suprimen los flujos migratorios y se devuelve a sus países los excedentes de mano de obra extranjera. Todo lo demás será alargar la agonía.

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  2. "Pese a todo lo que les opone, liberalismo y marxismo pertenecen fundamentalmente al mismo universo, heredado del pensamiento de las Luces: el mismo individualismo de fondo, el mismo universalismo igualitario, el mismo racionalismo, la misma primacía del factor económico, la misma insistencia en el valor emancipador del trabajo, la misma fe en el progreso, la misma aspiración al fin de la historia. En muchos aspectos, el liberalismo ha realizado con mayor eficacia ciertos objetivos que compartía con el marxismo: erradicación de las identidades colectivas y de las culturas tradicionales, desencantamiento del mundo, universalización del sistema productivo…"

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