La Reina Isabel “la Católica” en Alcalá

La serie televisiva Isabel ha traído a la actualidad a la persona histórica de la reina Isabel, cuyo reinado se forjó la unidad nacional, se descubrió un nuevo mundo al que España conquistó, colonizó y culturizó dándoles colegios y universidades, una nueva lengua (el español), una religión y unas leyes justas mostrando el interés de la reina en la defensa de los indios.

Su reinado se caracterizó, entre otras cosas por sus constantes viajes por todo el país, tanto de ella como de su esposo Fernando, siendo Alcalá una de las ciudades visitadas en distintas ocasiones con estancias muy duraderas.

En el otoño de 1485, desde el 24 de octubre al 22 de febrero de 1486 residió Isabel en Alcalá, teniendo lugar el 15 de diciembre el nacimiento de su hija Catalina, que más tarde sería reina de Inglaterra. De aquí parten los reyes a Galicia para sofocar un brote de insurrección nobiliaria.

Entre el 20 y el 30 de agosto vuelven a Alcalá desde donde se dirigen a Guadalajara para asistir a las exequias del Cardenal Mendoza.

En 1497 están en Alcalá a donde vuelven el 8 de noviembre para residir hasta el 23 de abril de 1498 en que se dirigen a Toledo, donde el día 29 serían jurados como herederos a la Corona de Castilla su hija la infanta Isabel y su esposo Manuel I de Portugal.

Otras breves estancias en Alcalá se suceden desde el 14 de enero de 1503 hasta el 14 de julio. Durante esta estancia tiene lugar el día 10 de marzo el parto de su hija D.ª Juana que, en el Palacio Arzobispal, dio a luz al infante D. Fernando, más tarde emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.

El 26 de noviembre de 1504, a las doce de la mañana, falleció la reina Isabel en Medina del Campo, siendo jurada esa misma tarde como reina de León y Castilla su hija D.ª Juana.

Donde estaba la reina estaba la Corte, y en Alcalá recibió embajadas, se entrevistó por primera vez con Cristóbal Colón, conoció la victoria de Garellano en Italia, sobre el ejército francés por sus pretensiones sobre el reino de Nápoles; dictó disposiciones, entre otras la Carta de Arancel para los escribanos del reino, publicada en Alcalá del 7 de marzo de 1503; la Reforma económica del 14 de junio de 1497, Ley básica en la que establece, para regular el comercio, la equivalencia de 1 real en 34 maravedís.

Su reinado fue de extraordinaria importancia en la Historia de España, por su unión con Aragón y la construcción del Estado Moderno: el nacimiento de España como nación, la más antigua de Europa; por el descubrimiento de América, en el que la reina mandó dictar para proteger la libertad de los indios, aunque luego los comenderos abusasen y se produjesen injustas situaciones de explotación. Domingo de Soto, (De Iustitia et Iure, 1556) recogía este interés de la reina al comentar que si se les sometiera (a los indios) a leyes encaminadas únicamente a nuestro provecho, como si fueran nuestros esclavos, se quebrantaría el decoro de la justicia. Estimula la reina que la cultura llegue a sus nuevas posesiones sentando las bases para establecer colegios y Universidades, envía misiones para propagar la fe cristiana y unir a los nuevos pueblos en una misma creencia: la unidad en la fe será fundamental para conseguir la unidad de sus reinos.

Alcalá ha honrado a tan preclara reina con una estatua de bronce que se instaló en su día en la plaza de Palacio y a consecuencia del mal trato de gamberros el Ayuntamiento mandó trasladarla a un rincón poco visible de dicha plaza.

En un número anterior del PUERTA DE MADRID (nº 2031 19 octubre) D. M. Montes se quejaba, y no sin razón, de dicha ubicación y manifestaba “el caso más escandaloso del desprecio de las necesidades vecinales es el constante rechazo de las propuestas que presenta España 2000 en los plenos de las Juntas municipales… rechazados sistemáticamente por el PP, PSOE, IU y UPyD”. Y en otro página, un texto sin firma dice que el Concejal Ripoll propone “La Ruta de Isabel” y la colocación de la estatua en un sitio más digno proponiendo la plaza de las Bernardas.

No suelo estar al corriente de los asuntos municipales ni de sus Plenos, pero me extraña este rotundo desprecio a las propuestas de un concejal de un partido democrático, elegido libremente con el voto de los ciudadanos, y amparado por la Constitución.

Conozco personalmente a concejales del PSOE y del PP y me consta que son personas cultas, razonables, dialogantes y bien educadas, por lo que me extraña las aseveraciones que se hacen, porque si fuesen ciertas tales afirmaciones tendríamos que reconocer que hemos retrocedido a los rasgos más primitivos de la Alta Edad Media en su incapacidad para integrar a las diferencias, su resistencia al reconocimiento del Otro como conciudadano. Somos muchos los que creemos que la Nación debe perpetuarse sobre el diálogo y no sobre la exclusión.

Y también somos muchos los que deseamos que la estatua de tan gran reina de España sea situada en un sitio digno.


Jesús Fernández Majolero

1 comentario :

  1. D. Jesús Fernández Majolero es el prioste del Cabildo de Caballeros del Hospital de Antezana y destacado miembro de la Institución de Estudios Complutenses, por lo que es un honor recibir su reconocimiento a la labor y a las propuestas de España2000 y de su concejal, Rafael Ripoll, a través de este artículo publicado en el semanario Puerta de Madrid. Sin duda el trabajo realizado hasta ahora no ha sido en balde ¡Algo se mueve en Alcalá!

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