Alcalá de Henares no levanta cabeza

Alcalá de Henares no levanta cabeza, un mes más en el que la lista de parados aumenta sin que nadie pueda hacer frente a esta tendencia de destrucción de empleo y lo que es peor de cierre de empresas. 

El cierre de empresas es el gran e irreparable problema de Alcalá. Los que nacimos en la década de los 70 crecimos en una Alcalá próspera, alegre, segura,  donde la gran mayoría de nuestros padres trabajaban en las grandes empresas de Alcalá, Zanussi, Cointra, Roca, Avon, Gal, Fiesta… empresas en donde a parte de trabajar, las familias también podían disfrutar en FAMILIA de  los privilegios que ofrecían a sus trabajadores, como las zonas de recreo, piscinas, campos de fútbol, de tenis…. ¡Eran otros tiempos! Tiempos en el que el trabajo no era sólo fichar trabajar fichar y para casa. Tiempos en el que el trabajador era una persona y no una pieza desechable. 

Todo esto poco a poco (con la complicidad de algunos sindicatos y del entonces gobierno socialista) se fue perdiendo, sustituyendo por las políticas liberales y capitalistas actuales. Estas empresas comenzaron recortando a sus trabajadores todos estos privilegios destinados al bienestar del trabajador y de su familia. Luego vinieron las prejubilaciones, vistas con buenos ojos en muchos casos por trabajadores y sindicatos. Al poco tiempo llegaron los despidos, empresas donde trabajaban miles de personas se quedaban en unos pocos cientos. 

Las reformas laborales  del PSOE primero y las del PP después motivaban a estas empresas a despedir sin complejos y volver a contratar a empleados convertidos ya en esclavos por las empresas de trabajo temporal, llegaban a Alcalá las primeras ETT´s, al principio casi clandestinas y más tarde legalizadas y fomentadas por el PSOE.

Por entonces, ya estaba todo perdido. Alcalá se quedaba sin sus grandes empresas y  lo peor estaba por llegar. 

Las políticas de inmigración tanto del PSOE como del PP darían la puntilla a la clase trabajadora alcalaína, y con clase trabajadora no sólo me refiero a los trabajadores por cuenta ajena, me refiero a todos los trabajadores, pequeños empresarios, autónomos,… en definitiva todos o casi todos los mortales.

En paralelo a la destrucción progresiva de las grandes empresas comenzaba el boom del ladrillo, ¡todos a los andamios!, ¡a las paletas!, ¡se necesita más mano de obra!, ¡que vengan inmigrantes!, y miles de inmigrantes vinieron a la llamada de empresarios sin escrúpulo que se aprovecharon de esa mano de obra barata, dócil y desechable.

Mientras que la ciudad se llenaba de coches nuevos, centros comerciales, se construían barrios nuevos, grandes polígonos industriales. ¡El Corte Ingles!  Nuevos y fanfarrones ricos gastaban y se hipotecaban sin control, las calles se llenaban de polacos, rumanos, marroquíes, senegaleses, ¡era la multiculturalidad!, Alcalá era según los políticos y sus aborregados votantes un mosaico de culturas, “la multiculturalidad es riqueza”, “vienen a pagarnos las pensiones”, nos decían. 

Por supuesto los que discrepábamos de esas políticas y las denunciábamos, los que exigíamos un control en la inmigración éramos unos racistas…

Pero el proceso de destrucción de nuestra industria seguía con el paso lento pero firme, continuaban cerrando  las  grandes empresas, Gal, Zanussi, etc.

Mientras,  nuestros gobernantes vivían otra realidad, donde todo era maravilloso, los cajones del Ayuntamiento se llenaban de euros, se beneficiaban de las comisiones, beneficiaban a sus amigotes, colocaban a sus familiares y amigos.

Hasta que ¡boom! Todo explotó. Los trabajadores tanto nacionales como inmigrantes eran despedidos, la gran mayoría de los nuevos empresarios arruinados, las nuevas empresas dedicadas a la construcción cerradas, las familias endeudadas con fuertes hipotecas, algunas incluso engañadas por los bancos, “las preferentes”. Todo esto se hace insostenible para muchas de estas familias que acaban desahuciadas, en la mendicidad, sin trabajo y sin opciones de tenerlo.

Los cajones de los Ayuntamientos se vacían de euros, las deudas son millonarias, los ingresos se reducen, no hay dinero para hacer frente a las necesidades de los ciudadanos, tanto PP como PSOE comienzan con los recortes.

El proceso de desindustrialización llega a su fin: las empresas abandonan Alcalá y España en busca de otro pueblo al que explotar, India, China, Indonesia… mano de obra más barata y leyes más permisivas hacen que estas empresas abandonen nuestra ciudad sin que nadie lo pueda remediar.

Nos hemos quedado solos, bueno no, aquellos trabajadores dóciles, desechables, y baratos para estos empresarios se quedan con nosotros.

Por desgracia esta es la realidad de mi querida Complutum. Y ahora ¿Qué?.

Ahora toca sacar las castañas del fuego, dar un puñetazo en la mesa y cambiar estas políticas que nos han hundido en la miseria. Hay que tomar medidas que den la vuelta a esta situación.

Fomentar el consumo de productos fabricados en España no es un acto de fetichismo, sino un acto de responsabilidad. Si Tompla abandona Alcalá para producir en Bulgaria, no compremos un maldito sobre más a esa empresa. Comprando lo que producimos aseguramos puestos de trabajo. Comprando en los “chinos” producto fabricados en China no vamos a salir de la crisis, estamos fomentando la creación de puestos de trabajo en China, ¿enviamos a nuestros jóvenes a la China?

No podemos permitir que abandonen nuestro país los jóvenes más preparados. El Estado, es decir, todos, hemos invertido mucho dinero, producto de nuestro trabajo, en su formación. El futuro de España estará condenado al fracaso más absoluto si permitimos que nuestros compatriotas más cualificados lo abandonen. Ellos son los que tienen que sacar este país adelante.

No podemos seguir permitiendo que estos jóvenes salgan de nuestro país por la puerta de atrás y sigan entrando inmigrantes, sin control, sin formación.

Los inmigrantes no son los culpables de esta situación, las culpables son las políticas de inmigración que se llevan haciendo por los diferentes gobiernos del PP, PSOE. Ahora toca que regresen a sus países, no podemos soportar esta carga tan pesada, no cabemos más, y si consentimos que se suban  más a este barco, el barco se hundirá.

Los inmigrantes no van a sacar adelante este país, no está en su mente, y es lógico. Un marroquí vivirá en España mientras tenga seguridad social gratuita, educación para sus hijos gratuita, casa gratuita…… y sólo si vive peor que en Marruecos volverá a su país, o quizás se irá a Francia. Aprendamos del resto de Europa, copiemos a Francia o Bélgica, que están expulsando a los inmigrantes que no tienen trabajo ni prestaciones. O copiemos las políticas de inmigración de otros países como Australia.  De esta forma nadie nos podrá señalar ni llamarnos racistas.

En Alcalá hay más de 22.000 parados. ¿Alguien piensa que en Alcalá se van a generar 22.000 puestos de trabajo? Pues no, y seguramente esa cifra aumentará. En Alcalá hay 5.000 extranjeros sin empleo, de un total de 44.000 extranjeros empadronados en nuestra ciudad.

¿Hasta cuándo podremos mantener la educación, sanidad, guarderías, becas y demás prebendas de las que se benefician? Pues creo que por poco tiempo. 

Es más, nuestros compatriotas necesitan esas ayudas para sacar a sus familias adelante. Y nuestro Estado, nuestros gobernantes, deben de centrar todos sus esfuerzos en ayudar a las familias españolas necesitadas, en crear puestos de trabajo para nuestros compatriotas, en ayudar a las empresas que renuncian a marcharse, en salvar los pequeños comercio de españoles que aún aguanta la envestida de los “chinos”, y en ayudar a las empresas que están al borde del cierre. En definitiva,  el Estado debe de priorizar y destinar todos sus recursos a los nacionales, a los nativos de esta Nación. Ser español en España debería servir para algo más que para pagar impuestos.

Ha llegado en definitiva la hora de trabajar todos juntos por el futuro de esta ciudad, ya que nadie va a venir a ayudarnos, pero sobretodo, ha llegado la hora de  reclamar nuestro derecho a la prioridad nacional.

Alberto Ruiz


2 comentarios :

  1. Bueno el reportaje, a los alcalainos estamos deseando ver reportajes sobre Alcalá en vuestro blog

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  2. Un gran aporte de lo que sucede en Alcalá y también en el resto de ciudades del mismo o mayor grosor que Alcalá.
    Un apunte, los productos realizados en China deberían estar mucho más inspeccionados por la UE y por supuesto denunciar las calidades laborales que tienen esta pobre gente.
    Seguidamente también creo que no se menciona y no se sigue en vigor aquella ley de no pagar impuestos los autónomos durante un tiempo determinado. De todos es sabido que los chinos la mayoría de esos locales son de la mafia, cambian el nombre pasado el tiempo y a continuar chupando de la teta del estado

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