Home Asia: el último golpe al comercio local

Al principio fueron recibidos amigablemente los bazares chinos que esporádicamente se abrían en la ciudad, ya que eran regentados por gente pacífica que no causaba problemas (en contraposición con los locutorios-bazares africanos y caribeños).
Luego empezaron a expandirse tímidamente con algún local de la Calle Mayor, hasta que finalmente, se han hecho con todo el comercio tradicional del Casco Histórico del Patrimonio de la Humanidad, y van camino de quedarse con la totalidad del comercio de proximidad de toda la ciudad. Los comercios tradicionales de toda la vida han sido fagocitados y/o expulsados de una forma alarmantemente rápida, y el descaro y osadía en la expansión comercial asiática en Alcalá de Henares parece no tener límites.
No solo es una cuestión de comercio, sino también turística, el único “motor” de crecimiento y generación de empleo, que este Gobierno es capaz de proponer. Cada vez son más los turistas que se sorprenden al ver como el centro histórico complutense, no reúne las características comerciales típicas de lo que se supone que es un centro turístico tradicional. Es decir, el turista no ve con buenos ojos, que el Centro Histórico de la ciudad de Cervantes, Cisneros e Isabel la Católica, sea un “Chinópolis”, al igual que nos parecería raro ver este tipo de invasión y desbarajuste comercial en ciudades turísticas como Toledo o Albarracín.
¿Se podría hacer algo desde el Ayuntamiento gobernado por el PP para evitar este proceso? Rotundamente sí. Que les pidan y controlen las licencias y permisos a este tipo de comercios con la misma escrupulosidad y rigor con que lo hacen a los establecimientos españoles. Resulta sorprendente como al inquirir sobre este asunto a las autoridades municipales competentes, sentencian alegremente, que es que hay vacíos legales, y que solamente pueden inspeccionar a los locales que tienen todos los permisos en regla. Todo excusas y mentiras.
La sombra de la mafia china de Gao Ping (caso Emperador) es alargada, y estas explicaciones y supuesto descontrol, es reírse de los ciudadanos e insultar nuestra inteligencia. Un Ayuntamiento serio, sin que albergue algún tipo de intereses ocultos, crearía toda una serie de normativas que velasen por los intereses del comercio tradicional y de la ciudad. Hay que subrayar que el comercio chino se caracteriza por no dejar ningún tipo de riqueza ni en la ciudad ni en la nación donde están instalados. Traen todo de su país, no contratan a españoles, suelen utilizar los establecimientos para blanquear dinero y todo el dinero que sacan se lo llevan de vuelta a China. No se trata de una cuestión de odio, o persecución hacia un colectivo, se trata de una cuestión de supervivencia económica, vital para una ciudad que se está apagando sin que nadie sepa que hacer.
El último hito de esta historia lo acabamos de ver en la apertura de un macrocentro chino en plena Vía Complutense, en el espacio que ocupaba la antigua cartonera. Las zonas comerciales adyacentes han recibido esta apertura con gran preocupación y estupor, ya que supone de facto romper todas las promesas hechas por el PP al pequeño comercio desde la llegada del nuevo edil  Javier Bello al Ayuntamiento. Con la apertura de este bastión chino, se constata que Bello no es un soplo de aire fresco, ni un revulsivo en el PP, sino que por desgracia se trata de más intereses ocultos, más indiferencia ante los problemas de los vecinos de toda la vida, y en definitiva, más Bartolismo. 
Jesús Domínguez

2 comentarios :

  1. Lo que es triste es ademas ver como los aledaños del centro historico son un foco orines de perro, cacas y suciedad . El Ayto del Pepe se ocupa exclusivamente de acomodar y proteger a los hosteleros del Centro...Veriamos que haria si son chinos los que empiezan a copar la hosteleria. Totalmente de acuerdo en todo lo demas que has expuesto.

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  2. Yo definiria el Bartolismo como el conjunto de medidas politicas destinadas a favorecer a sus colegas hosteleros...a los que colma de ferias y festejos para llenarse la buchaca.

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