Entrevista a Rafael Ripoll publicada en el semanario Puerta de Madrid

Del cordón sanitario -"se supone que debía de tener alguna infección"- que se llevó a cabo contra el concejal de España 2000, Rafael Ripoll, en el anterior mandato municipal, parece que en estos primeros meses de la nueva legislatura municipal se ha llegado a una situación de cierta cordura en la que las propuestas de Ripoll no sólo se debaten sino que incluso hay quien las vota a favor. Mucho han cambiado las cosas para una fuerza política que el 24 de mayo tuvo el mérito y el éxito de aumentar su número de votos en unas circunstancias muy difíciles de aislamiento: "Es durísimo ver no sólo que te aíslan sino que te intentan apartar", reconoce en la siguiente entrevista su líder, que incluso apunta que en estos últimos cuatro años "ha habido concejales que me saludaban a escondidas, sin que se enteraran otros ediles o algún alcalde, porque si no los regañaban". Ripoll también afirma que a pesar de todo "no nos hemos rendido nunca y nunca nos vamos a rendir porque sabemos cuál es nuestro objetivo, que la justicia social para los españoles sea una realidad". Y ya metidos en la gestión municipal en estos primeros meses, el portavoz de España 2000 afirma: "El tripartito está más pendiente de las formas que del contenido y hay una preocupante parálisis de la gestión en Alcalá".

-¿Qué es lo que más le llama la atención de estos primeros meses de gestión del tripartito PSOE-Somos Alcalá-IU?
-Indudablemente la lentitud en todos los procesos, la preocupante parálisis de la gestión. El equipo de gobierno parece más pendiente de las formas que del contenido mientras Alcalá sigue con sus principales problemas sin resolver: el desempleo, la desindustrialización, la falta de ayudas y respuestas al pequeño y mediano empresario, la falta de una estrategia para recuperar el comercio local. Esos son los principales problemas que aquejan a la ciudad y que están a día de hoy sin resolver.

-¿Parece que ha aparecido la cordura en las relaciones de los grupos políticos de esta corporación con España 2000?
-En parte sí. Tengo que reconocer que la actitud de Ciudadanos ha influido mucho respecto a otros grupos políticos municipales. Nuestras mociones están siendo votadas favorablemente por una parte de la corporación municipal y están siendo también debatidas, pero existe otra parte de la corporación municipal que con una actitud absurda y completamente infantil sigue votando en contra de nuestras propuestas sólo porque las presentamos nosotros. La mayor parte de nuestras proposiciones en pleno nos las hacen llegar los vecinos y cuando se vota en contra de ellas no se perjudica a España 2000 sino a los propios alcalaínos. De todas formas yo sigo con mi labor incansable de tratar de hacer llegar un poco de cordura al resto de los grupos y que hagamos aquello que nos toca hacer y para lo que nos pagan, que es trabajar para los ciudadanos de Alcalá.

-¿Cuánto mérito tiene que una fuerza pequeña como España 2000 consiguiera un concejal en las elecciones de 2011 y que cuatro años después lo mantuviera?
-No lo sé, pero debe de ser mucho. En cualquier caso, el que volviéramos a conseguir un concejal en las elecciones de mayo demuestra que nuestro trabajo ha sido serio y los vecinos así lo han visto. De los partidos presentes en la anterior corporación municipal, todos perdieron en las elecciones municipales del 24 de mayo un tercio de apoyos, salvo España 2000 que subimos en votos. Es cierto que nos quedamos a muy poquitos votos del segundo concejal, pero tenemos que contar que hay medios de comunicación que se han declarado enemigos nuestros, que en todos estos años no han hecho ni la más mínima referencia a nuestro trabajo o que ni tan siquiera me han pedido mi opinión sobre temas fundamentales para la ciudad como el Plan General de Ordenación Urbana, presupuestos, ordenanzas fiscales, etc. Hemos visto cómo se han hecho campañas muy potentes contra España 2000 y contra mí, campañas que alguien ha pagado y que han sido muy costosas. Con esto quiero decir que no nos hemos encontrado más que impedimentos y zancadillas, y seguir adelante en estas circunstancias sí puede tener mucho mérito. De todos modos estamos acostumbrados a jugar con las cartas que nos tocan y ahí seguimos, defendiendo los derechos de nuestros compatriotas.

-Recordamos en PUERTA DE MADRID cuando usted se presentó por primera vez a unas elecciones municipales encabezando entonces la candidatura de Democracia Nacional. Entonces eran simplemente un grupo de amigos a quienes incluso les costaba completar la lista. Hoy tienen incluso un tejido de militancia importante. Ha sido la de ustedes una evolución importante ¿no?
-Ha pasado mucho tiempo, muchas vicisitudes; hemos tenido que realizar mucho trabajo y hemos recibido alegrías como la de conseguir representación municipal en las dos últimas elecciones municipales. La constancia y la perseverancia dan sus frutos. Yo creo que cuando hace 16 años nos presentamos por primera vez -fue en las municipales de 1999- éramos unos niños cargados de ilusiones. Todos los fracasos de no haber conseguido representación municipal hasta las elecciones de 2011 eran muy duros. A cualquier partido eso le hace que muchos de sus militantes se desencanten y se queden en casa, pero a nosotros eso no nos ha ocurrido. Hemos tenido constancia y perseverancia y eso ha sido fundamental para conseguir nuestro objetivo de llegar a la institución municipal para defender los derechos y los intereses de los alcalaínos. No nos hemos rendido nunca y nunca nos vamos a rendir porque sabemos cuál es nuestro objetivo, que la justicia social para los españoles sea una realidad.


-Llama la atención que más allá de cuestiones ideológicas son muchos los cargos públicos de otros partidos que le reconocen una indudable capacidad política. ¿Si estuviera en un partido grande sería Rafael Ripoll un posible alcalde de Alcalá?
-No lo sé. Si estuviera en un partido grande -en el PP o en el PSOE- yo creo que duraría muy poco porque hay ciertas actitudes que no comparto. No me cabe duda de que sería un verso suelto en esas organizaciones grandes. Estoy cómodo donde estoy y prefiero elegir a mis compañeros. A nadie se le oculta que contar con una maquinaria política como las que tienen a nivel nacional el PP y el PSOE te facilita muchas cosas. Sí, es posible que estando en alguno de esos partidos hubiera podido llegar más lejos y más rápidamente, pero no soy amigo de las hipótesis; prefiero las realidades. Mi intención no es llegar lejos ni rápido; lo que tengo claro es mi vocación de servicio por mis vecinos, por mis compatriotas. Si me toca liderar, lidero y si me toca estar detrás empujando el carro, empujo.

-¿Es agotador tener que estar siempre defendiendo que España 2000 es un partido legal y democrático?
-Sí. Y sobre todo cansa porque cuando descubres que cuando se nos ponen ciertas etiquetas es precisamente para que no se escuche nuestro discurso. En este tiempo lo que hemos aprendido es precisamente a no estar negando constantemente todo aquello de lo que se nos acusa porque no queremos perder el tiempo. Vamos a trabajar, que es de lo que se trata. Nuestro tiempo y nuestro esfuerzo van a estar dedicados precisamente a ello.

-Se los ha llegado a acusar incluso de violentos, ¿no?
-Sí, de violentos y de ser culpables de la violencia que en algún momento haya podido haber en Alcalá, o de transmitir odio en nuestros carteles. Nada más lejos de la realidad. Nuestro mensaje siempre ha sido positivo, a favor de los españoles y eso no tiene por qué molestar a nadie. Que cada uno defienda a quien quiera. ¡Claro que cansa el estar quitándose etiquetas y sambenitos! Pero eso es lo que quieren, que nos entretengamos en quitarnos esos sambenitos y por eso decidimos que no nos íbamos a parar a discutir con todos aquellos que nos insultan; no merece la pena. Como buenos complutenses nos apropiamos de esa frase del Quijote que dice lo de 'Ladran amigo Sancho, luego cabalgamos'.

-¿Qué tal el tripartito?
-Parece que se entienden bien, que trabajan muy a gusto entre ellos, pero habrá que ver a partir de las elecciones generales del 20 de diciembre la nueva relación de fuerzas y en qué posición quedan sus marcas mayores para ver si ese buen rollo continúa. Yo creo que cada una de las partes del tripartito está afilando sus armas esperando el momento de pasar a cuchillo al otro.

-¿Y qué tal las relaciones de cada una de esas partes del tripartito con usted como portavoz de España 2000?
-Tenemos una relación cordial de trabajo, una relación educada. Yo soy una persona educada a la que le gusta dar los buenos días, dar las gracias, pedir perdón y decir hasta luego cuando toca decirlo. Considero mi presencia en el ayuntamiento como un trabajo que tengo que hacer; lo llevo como un desempeño y al resto de los concejales los considero como compañeros de empresa que están en otros departamentos. Desde el mío trato de aportarles soluciones, visiones de las situaciones que se producen. Parece que salvo en los plenos, que es la parte visible del trabajo institucional, en las comisiones de trabajo internas y en las reuniones sectoriales que tenemos todos los días se imponen la cordura y la intención de trabajar por la ciudad. Agradezco la actitud de escuchar y trabajar.

-¿Qué es lo que menos le gusta del tripartito?
-Empiezo diciendo que no soy yo quién para juzgar los acuerdos a los que ellos lleguen. Lo que menos me gusta es el halo de irresponsabilidad que veo que los cubre, sobre todo a Somos Alcalá y al PSOE. Ya hemos tenido ocasión de ver cómo a propuestas sensatas y razonables mías ellos se ven obligados a votar en contra y se escudan en que ya lo llevan ellos en su programa de gobierno. Yo creo que eso es muy irresponsable porque si esa propuesta la llevan en su programa, pues más razón para votarla a favor. Los veo a veces con una superioridad, con una actitud de como si estuvieran por encima de todos nosotros, por encima del bien y del mal. Es una cuestión de actitud, de carácter más que una cuestión política. En esto último puedo estar a favor o en contra, pero lo otro sinceramente no me gusta.

-¿Han sido muy duros esos cuatro años de 'cordón sanitario' tal y como alguno lo denominaba?
-Sí, muy duros. Es durísimo ver no sólo que te aíslan, sino que te intentan apartar. Y luego veías cómo a puerta cerrada te daban la palmadita en la espalda y te decían que no era nada personal, que era por lo que defendemos. Asumo la dureza del trabajo en las condiciones que se me presentan porque tengo las espaldas muy anchas para llevar una pesada mochila, pero para qué vamos a engañarnos: sí, ha sido muy duro.

-¿Qué se siente al ver cómo algunas iniciativas suyas, rechazadas sin debate alguno, luego han sido llevadas por otros grupos y aprobadas?
-Es una sensación agridulce. Es agria porque ves que tus propuestas se rechazan y a quien realmente se perjudica es a los alcalaínos. Es una sensación agria porque ves que el comportamiento infantil de gente que consideras que debe ser madura, lo que hace es perjudicar a los vecinos. Pero luego, cuando a los pocos meses se aprueban esas propuestas llevadas por otros grupos y ves que se implementan, sientes la sensación dulce de comprobar que el tiempo te da la razón.


-¿Recuerda algunas?
-¡Muchas! Por ejemplo, la recuperación de los encierros taurinos. Lo propusimos y se nos votó en contra. Después se han recuperado y han sido un gran éxito y un buen impacto económico para la ciudad, hasta el punto de que la izquierda admite que han sido un éxito. A bote pronto me acuerdo de otra propuesta nuestra de utilizar solares como huertos urbanos. Se nos rechazó y ahora se está desarrollando para llevarlo adelante en este nuevo mandato. La retransmisión de los plenos fue una propuesta nuestra también rechazada. El control sobre la proliferación de bazares en el casco histórico de la ciudad, donde se vendía material falsificado y de muy escasa calidad también se nos rechazó, pero el equipo de gobierno anterior desarrolló un plan para el control del comercio en la zona centro. ¡Si es que han sido muchas!

-¿Se ha encontrado casos de concejales que no le hablaran en público y que en privado se mostraran con toda cordialidad y amabilidad?
-¡Claro! Concejales de todos los signos políticos que venían a verme antes de los plenos para saber mi posición y mi voto ante determinados temas. Incluso para convencerme de votar en otro sentido. No lo veo mal. Lo que veo mal es su actitud después.

-Pero para algunos era una relación con usted casi clandestina, ¿no?
-Sí. Ha habido concejales que me saludaban a escondidas dependiendo de qué otro concejal o alcalde estuviera delante, por miedo a que pudiera ser apartado del círculo de dirección. Eso ya ha pasado. Sobre todo ocurrió en tiempos de Bartolomé González, que no sé por qué, pero no quería que nadie, y no sólo concejales de esta casa sino entidades, casas regionales, etc. tuvieran trato alguno con Rafael Ripoll. Él imponía esa situación y al que veía que hablaba conmigo lo regañaba. Afortunadamente eso ya ha pasado. Es más, quiero decir que yo no tengo ninguna mala relación con Bartolomé González y que cuando lo veo lo saludo. Pero la verdad es que nunca he entendido eso que trataba de hacer con nosotros, de aislarnos física y humanamente.

-¿Qué propuesta pediría, les rogaría incluso, a todos los grupos que se la votaran a favor?
-Que todos los puestos de trabajo que puedan salir de este ayuntamiento -o que sean fruto del trabajo que desde esta institución se pueda hacer con el sector privado- sean para los alcalaínos y para las alcalaínas. Que ese paro que parece que nunca va a bajar de los 17.000 o 18.000 desempleados se reduzca al mínimo y que ni un duro de los impuestos de los alcalaínos se vaya fuera de Alcalá.

-¿Qué tiene pensado proponer en los próximos meses?
-Todas nuestras propuestas atienden a lo que venimos proponiendo desde siempre. Defensa de nuestros derechos sociales y laborales; defensa de nuestra identidad, no sólo la española sino también la complutense, que está muy abandonada y es muy rica; defensa de nuestro patrimonio arqueológico, histórico y medioambiental. Ésas son las líneas en las que siempre presentamos nuestras propuestas, además del fomento del deporte y una vida sana para la juventud.

-¿Qué piensa de la llegada de refugiados sirios?
-Pues que al final se cumple lo que dije en el pleno: que ése es un tema de competencia estatal, que es el estado el que va a gestionar el tema de los refugiados a través de las comunidades autónomas y que al final son las organizaciones no gubernamentales las que se tienen que hacer cargo de ellos, no los ayuntamientos. Y al final lo que va a quedar es que el ayuntamiento no se va a hacer cargo de este tema porque no le compete. Al final serán Cruz Roja y CEAR los que reciban las subvenciones de la Unión Europea para ubicar y reubicar a los refugiados sirios, eritreos, iraquíes y algunos afganos en la comunidad de Madrid. Parece que no va a haber una avalancha de refugiados en Alcalá y que no llegarán las primeras familias hasta dentro de tres o cuatro meses. Lo que para nosotros es una desgracia es que las instituciones y las ONG se vuelquen con los refugiados y no se haga absolutamente nada con los miles de españoles que han tenido que abandonar España porque aquí no encuentran trabajo ni oportunidades. Últimamente se ha puesto de moda el lema 'welcome refugees' y nosotros queremos poner de moda otro: 'Bienvenidos españoles'.

-No ha habido acto institucional de homenaje a la bandera ni parece que vaya a haber acto de jura de bandera en Alcalá. ¿Qué le parece?
-Si el nuevo equipo de gobierno, este tripartito de izquierdas, considera que España no debe ser honrada en actos públicos comete un error, porque los más jóvenes deben ser educados en el amor a la patria, deben ser formados en el respeto a su nación, educados en el respeto a sus símbolos porque al final España es el gran paraguas protector de todos los españoles. Si no educamos a los más jóvenes de esa manera, al final lo acabaremos pagando y ese paraguas protector dejará de protegernos. Y desde luego, como individuos aislados poco podremos hacer ante las grandes corporaciones internacionales, que son las que marcan las legislaciones sociales y laborales.

-¿Qué quiere aportar España 2000 ante grandes temas de ciudad como el nuevo Plan General de Ordenación Urbana o el desarrollo económico?
-Lo principal que queremos aportar es que se respeten las zonas de ribera, las zonas verdes. Queremos que se desarrollen zonas industriales que ya estaban proyectadas y que son necesarias. Respecto a aumentar el número de viviendas, creemos que no es necesario. La actitud de España 2000 va a ser siempre positiva, con ánimo de aportar para tener ya un Plan General de Ordenación Urbana adaptado a la realidad, puesto que el que tenemos data de 1991 y está desfasado. Respecto a los presupuestos municipales, lo que queremos es que ni un céntimo de los impuestos que pagan los alcalaínos se vaya fuera de la ciudad y que todo revierta en los vecinos, que los impuestos directos se reduzcan y se alivie la carga fiscal con una carta de pagos aplazados. No hay que olvidar que Alcalá es una ciudad intervenida por el ministerio de Hacienda a través del plan de ajuste y las decisiones en esta materia no nos corresponden. Va a ser el ministerio el que nos imponga las líneas que tenemos que seguir.

Fuente: Puerta de Madrid

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